Mimi recibe a los dos changos con una lencería que le queda apretada. Arranca montando a uno, bien arriba, mientras el otro espera su turno de pie. Es porno boliviano casero, filmado ahí en la sala con la tele apagada.
Después la tipa se pone de a cuatro y le toca al segundo, que la coge a todo lo que da mientras ella no suelta al primero de la pico. En el buró quedó el celular grabando de lado, con una notificación encendida que nadie borra. Ella se viene primero, temblando entre los dos, y recién ahí se arma la doble penetración.
Los dos terminan sobre la espalda de ella, uno después del otro. La moza queda tirada mirando el techo con las piernas blandas y el pelo hecho un nido.
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