La cochabambina volvió de rezar con las ganas puestas en otra cosa. Aparece en el servicio de su casa todavía con la falda puesta, y ahí mismo arranca el desorden: toallas colgadas, frascos en el estante, el espejo empañado. Video casero de mujeres de cochabamba, grabado por él mismo.
Se arrodilla en el piso para mamársela, sin apuro, agarrándosela con las dos manos. Él le acomoda el pelo y después la levanta sobre el lavatorio para metérsela de frente. Ella se muerde el labio para no hacer ruido, porque alguien puede andar por el pasillo.
Luego la pasa a la ducha y la sigue cogiendo parada contra la pared. El agua les cae fría de golpe y a ella no le importa. Él termina en su cola y ella queda recostada, mirando el piso empapado, sin decir nada.
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