La moza llega al casting diciendo que se llama Mora. Apenas se sienta en el sillón ya tiene las manos de los dos changos encima. Se arrodilla entre los dos y se pone a chuparles la chota alternando, sin apuro. Es de esas bolivianas xxx que no les tienen miedo a nada frente a la cámara. El sillón cruje cuando se acomoda mejor.
El primero la pone de a cuatro en el borde del sillón y se la mete de a poco, hasta el fondo, mientras el otro espera sentado al lado. Ella pide más con cada metida y se tuerce cuando la agarran del poto con las dos manos. Al lado del cuaderno de apuntes hay una gaseosa a medio terminar y nadie le vuelve a dar. Cambian de turno sin hablar, como si lo hubieran arreglado antes.
Para el final ella va arriba del segundo, cabalgando a todo lo que da, hasta que los dos se vienen sobre su cara casi juntos. Ella se limpia con el dorso de la mano y pide agua.
También te puede gustar:







