La trinitaria entra a la pieza y ya sabe lo que viene. Se arrodilla enfrente de él sin decir mucho y le empieza a mamar la pito despacio, mirándolo de vez en cuando. Está grabado desde el punto de vista de él, así que se ve todo de cerca, sin apuro ni pose.
Ella le trabaja toda, mano y boca a la vez. Se nota que no es la primera vez. Él le pone la mano en la cabeza y la moza no se detiene. Las sábanas ya están hechas un desastre.
Después acelera, se la mete hasta el fondo. La escena corta antes de que él termine.
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