La camba perdió la apuesta y ahora tiene que cumplir. Su mejor amigo no perdona — le mete mano por encima de la ropa primero, después levanta la blusa roja y le toca las pechos. Ella se ríe nerviosa pero no lo para. Tiene novio, pero en este momento parece que se le olvidó.
El loco le baja los pantalones verdes y le acaricia todo. Ella se deja tocar sin resistirse, cada vez más rico. Le mete la mano en la concha y ella suelta un gemido — ahí nomás se nota que ya no hay vuelta atrás. Un porno boliviano sin guion, grabado con el celular apoyado en la mesa.
La tipa al final termina con la ropa toda desordenada y la cara roja. El chango la mira y le dice algo al oído que no se escucha.
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