Sentada frente al celular, esta boliviana se toca despacio, con la mano abajo y sin apuro alguno. Mira de vez en cuando hacia la pantalla, como verificando que salga bien la grabación, y no hay luces montadas ni nada armado, se ve todo tal cual es en la casa. En un momento suena algo de fondo y ella ni se inmuta.
El ritmo lo lleva ella: a veces más rápido, a veces casi quieta. Se acomoda la ropa un poquito y sigue como si nada. La imagen tiembla cada tanto, se nota que sostiene el celular con una mano. Todo sale del celular, sin edición ni guion, puro porno bolivia casero. Al final se queda sentada un rato más, sin decir una sola palabra.
También te puede gustar:






