La entrevista se pasa de largo a los pocos minutos. Mimi se queda en la lencería rosa, la otra moza también suelta la ropa y entre las dos se van encima del loco sin ceremonia. La sala tiene ventanas grandes y se ven los edificios al fondo, como si nada. Se turnan para chupársela hasta que la de rosa se pone de a cuatro en la cama sin perder tiempo.
La cochabambina pide más y se la deja meter hasta el fondo mientras la otra se acomoda el pelo y sigue en la suya. Él no descansa ni un segundo con las tres encima, y a la travesti también le toca lo suyo. Las sábanas quedan hechas un desastre. El video corta cuando siguen arriba de la cama y ninguno ha dicho una palabra en todo el rato.
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